La publicidad mediante prueba

Abril 19th, 2009 · Sin comentarios

Fuente: www.marketingnews.es

Sample Lab

EL Try-advertising – o en español publicidad mediante la prueba- es un tipo de mensaje dirigido a determinados consumidores que lo que persigue es la prueba. Ese es su primer fin, la experimentación, el familiarizarse y el establecer diálogos con el producto y la marca

Este forma de publicidad y su término surgió hace algunos años como una alternativa para remplazar a la publicidad de masas.

El Tryvertising era en ese momento un movimiento emergente que apareció por la necesidad de búsqueda de caminos nuevos y más interesantes para establecer conversaciones entre marcas/empresas y consumidores.

Las formas de llevar a cabo este modelo de publicidad generan principalmente dos vertientes. Por un lado, tryvertising juega con la implementación de productos y servicios en el entorno del mundo real, para que los consumidores accedan los prueben y construyan su percepción de ellos basada en la experiencia y no en la comunicación publicitaria de la marca. Por otra parte, el tryvertising es una evolución de las muestras, samples o sachets que las marcas llevan tiempo utilizando, pero con mayor relevancia para un nicho de mercado y buscando la viralidad.

Esta tendencia parte del reconocimiento del protagonismo que las marcas le vienen dando al consumidor.

Con tryvertising se habla de un marketing de experiencias. Y al consumidor se le llama trysumer, consumidor probador, que experimenta y elige.

El marketing de experiencias se sustenta en un principio evolucionado del consumo. Hoy el consumidor prefiere usar a poseer, y los productos nacen ya con fecha de caducidad: lo importante es la experiencia que proporciona ese consumo, la satisfacción personal por encima de su posesión o acumulación. Un ejemplo claro de esta evolución en el consumo es la dificultad en la que se han visto sumergidos mercados tan clásicos como el de los coleccionables. Año tras año se lanzaban, relanzaban y funcionaban, pero en la actualidad el mercado admite apenas la experiencia que se vive con el primer o segundo número o fascículo. Y los buenos resultados obtenidos por los primeros números son atribuibles más a la acción de prueba y al impulso provocado por la oferta.

Con el tryvertising , el valor precio/status deja de ser relevante y se convierte en valores puramente sensoriales y satisfactorios. El consumo se convierte en un algo emocional y el individuo dejará de coleccionar objetos para coleccionar experiencias. Acumular experiencias en su mochila es lo que le hará ser quien es, relatar estas experiencias le hará mostrarse como quien es. Vivimos desde hace años en el imperio de lo efímero, donde el consumo es acelerado, los productos son caducos, lo importante es el ahora, lo que vivimos ahora, y el ahora es lo más efímero que hay pero igualmente hay que contarlo.

Los trysumer. persiguen una experiencia de consumo en la cual es más importante el cómo consumen que el qué consumen. Disfrutan navegando la gran cantidad de información disponible y son, ajenos a la publicidad convencional, creando su propio criterio y experimentando nuevas propuestas, servicios, sabores, autores, destinos, artistas, relaciones; Siempre buscan algo nuevo, al margen de lo masivo.

Muchas son las marcas y mercados que llevan tiempo practicando esta forma de publicidad. Los ejemplos más claros han surgido recientemente en el mismo punto de venta. Son nuevas y atractivas estrategias de retail que incluso suponen una nueva vía de negocio: las tiendas para trysumers, try-stores o los samples labs.

Sample Lab fue uno de los primeros; creó un espacio en Tokyo donde los socios podían acceder a la tienda en el que podían probar y experimentas todos esos nuevos productos. Pagando una matricula y una anualidad los Trysumer japonenes accedían a un verdadero paraíso.

Enfocado a un público joven, casi adolescente, muchos son los que pagan gustosamente por ser los primeros en catar una novedad, y muchas las marcas que aprovechan la viralidad que esto provoca. Simple lab es hoy una franquicia internacional. En la misma línea ya se han abierto otros espacios como el SamplePlaza en Shanghai.

Uno de los sectores que mejor ha acogido está nueva forma de publicidad es el de cosmética y la belleza, ya acostumbrado a las muestras habituales para dar a probar productos. Estas marcas se han volcado rápidamente en buscar trysumers. Así surgen el concepto sampling salons como Club-C en Tokyo:

O los espacios virtuales, más habituales en el mercado americano, espacios online como She Speaks, Test Tube o Beauty Fix. En todos ellos por ser miembro se obtienen una serie de servicios, tanto para testar productos como de asesoramiento de un panel seleccionado entre los mejores profesionales y los mejores bloggers del sector de la belleza y cosmética.

Hay otros sectores muy activos como el del vino y sus formas de catarlo. Wine Side tuvo la idea de embotellar diversos tipos de vino en envases pequeños para probarlos y de venta sólo en la exclusiva Colette.

En el mismo sector existen experiencias tan sugerentes como la vinería interactiva del lujoso hotel St. Regis de Nueva York.
En los medios de comunicación, Stack Magazines te da la oportunidad de probar revistas antes de suscribirte.

También hay pruebas de hoteles, carros, marcas de sopa, cadenas de bricolage. Miles de ejemplos más están por surgir. El sitio Marketing news concluye sobre el tryvertising:

Probar antes de comprar pone en práctica las nuevas reglas del juego, información y criterio dan lugar a selección, ofrecer una prueba es admitir que el consumidor tiene identidad y gusto propios además de capacidad para juzgar qué quiere y qué no, ofrece respeto y cercanía que se recompensará con la compra de las pruebas satisfactorias.


Categorís: Try-advertising · marketing · mercadeo · publicidad

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